Tipos de peeling facial y corporal

Conocer los tipos de peeling facial y corporal te permitirá saber lo que un tratamiento de este tipo puede hacer por ti. ¿Notas tu piel apagada? ¿Han aparecido manchas que antes no tenías? ¿Te acomplejan algunas arrugas? El peeling es la solución.

La salud y la belleza son conceptos estrechamente relacionados. Un tratamiento de este tipo no solo mejora el aspecto de la piel, sino que le devuelve propiedades naturales que garantizan su buena salud. Se trata del órgano más grande del cuerpo, ¡merece cuidados!

Qué es un peeling

Es un tratamiento facial y corporal que renueva la piel. El objetivo es recuperar consistencia, dar uniformidad, hidratar y devolverle su color natural.

Se trata de un proceso de exfoliación, es decir, de eliminación de células muertas de las capas superficiales. Estas contienen melanina en muchos casos, lo que hace que se vean manchas.

Es un tratamiento que se realiza en la cara de manera más frecuente. Sin embargo, el peeling corporal químico actúa en manchas, acné, queratosis, estrías, cicatrices o flacidez en diversas partes del cuerpo. Mejorará la textura de la piel.

Tipos de peeling

Entre los tipos de peeling facial y corporal, se distinguen dos: el mecánico y el químico. Abordamos ambos con detalle.

Mecánico

En este tipo de peeling se usa una esponja o rodillo requiere el trabajo mecánico del profesional de la salud que te atiende. Así pues, con la herramienta que utiliza removerá físicamente las células muertas que se encuentren en la piel.

Se le conoce también como microdermoabrasión o exfoliación, y es una técnica muy habitual dentro de la medicina estética para el rejuvenecimiento facial y corporal.

Es útil para tratar las primeras arrugas y limpiar en profundidad, eliminando puntos negros y poros. También trata las cicatrices del acné y las estrías, además de dar luminosidad y mejorar la textura y el tono.

Tipos de peeling facial y corporal

Químico

El peeling químico usa sustancias específicas para hacer que las células muertas se disuelvan. Ejemplos de ella son los ácidos alfa y los betahidroxiácidos. Se trata de un tratamiento no quirúrgico, y aunque la sustancia química que se emplea es corrosiva, se ejerce una eliminación controlada de las capas de la piel deterioradas.

El profesional también comprobará si necesitas un peeling superficial, medio o profundo:

  • Superficial: trata las arrugas finas y las marcas de acné, y efectos secundarios como el enrojecimiento desaparecen en unas horas.
  • Medio: trata problemas como la queratosis actínica, pero requiere más de una sesión.
  • Profundo: se ocupa de las arrugas profundas y requiere hospitalización y baja laboral.

No es un proceso doloroso, a excepción de una sensación de quemazón que se prolonga entre cinco y diez minutos. Depende del tipo de peeling químico que se realice, porque en los peelings profundos sí se suele experimentar dolor en la fase de postratamiento. Hace necesaria la medicación.

Diferencias entre peeling químico y mecánico

De las definiciones anteriores se pueden extraer algunas diferencias, pero las recogemos todas a continuación:

  • Forma de actuación. El mecánico hace efecto por la abrasión: la fricción produce el arrastre de partículas a limpiar. En el químico se utilizan ácidos corrosivos controlados que disuelven las células muertas.
  • Pacientes que pueden aplicárselo. El peeling mecánico no se recomienda en pieles sensibles ni grasas, porque los efectos de la fricción pueden resultar perjudiciales. El químico se puede aplicar en todo tipo de pieles, incluso en las sensibles.
  • Resultados. El peeling mecánico es más recomendable para primeras arrugas y limpiezas. Para pieles que requieren un tratamiento con más profundidad y personas que desean resultados más visibles, es mejor el químico.
  • Duración. El mecánico te lo puedes realizar un par de veces al año para notar resultados. El químico tiene efectos más duraderos, pero probablemente necesites más de una sesión.

La necesidad de cada piel, el tipo y los resultados que se pretendan conseguir resultarán determinantes a la hora de recomendar uno u otro. Un especialista está capacitado para asesorar y ayudar a decidir cuál es el mejor en cada caso.

Cómo se hace un peeling

Lo primero es conocer el estado de salud de la piel. Para un diagnóstico correcto, debes ponerte en manos de profesionales que tengan experiencia en los tratamientos faciales y corporales. El tipo de piel, el historial clínico del paciente, la edad y el estado en el que se encuentre la piel son factores determinantes a la hora de elegir la sustancia y el proceso a utilizar.

Tras el diagnóstico de rigor, la prescripción del tratamiento y la consulta con el paciente, se inicia un proceso que puede constar de las siguientes partes dependiento de los tipos de peeling facial y corporal.

Pretratamiento

La fase previa al tratamiento se realiza una limpieza en profundidad que también es desengrasante. En este proceso se utilizan productos ricos en ácido retinoico y otros compuestos.

Se suele realizar unos tres días antes del tratamiento, como mínimo, y durante ese tiempo se debe evitar la exposición prolongada al sol.

Tratamiento

Depende de si se trata de un peeling superficial, medio o profundo. Por lo general, la sesión comienza con la aplicación de un antiséptico y la limpieza de la zona a tratar.

A continuación, se aplican los agentes exfoliantes, que son una o varias sustancias. Su efecto exfoliante elimina las capas envejecidas de la epidermis, que son reemplazadas por una nueva capa de piel más tersa y luminosa.

Los agentes exfoliantes actúan durante unos minutos, y luego se pasa por la piel una esponja suave bañada en una sustancia neutralizadora.

El último paso será el uso de una toallita descongestiva y calmante en la que se envuelve la cara del paciente. Además, se aplica una crema fotoprotectora para proteger la piel.

Postratamiento

Dependiendo de si se trata de un peeling superficial, medio o profundo, los cuidados necesarios después del peeling variarán. El especialista ofrecerá todas las indicaciones, y se deben seguir a rajatabla para evitar complicaciones y que los efectos del peeling duren tanto como sea posible.

Por lo general, se requiere el uso de cremas con un factor de protección solar alto, dado que la piel está más vulnerable. Es algo que se recomienda siempre, pero en este caso es obligatoria.

Además, tendrás que usar cosméticos que favorezcan la hidratación de la piel y la reepitelización. Durante el peeling se produce una descamación que se puede tratar con cremas hidratantes. La piel puede irritarse y estar sensible, de manera que los días posteriores al peeling, en el marco de la rutina diaria, se deben usar productos especiales.

Cuáles son sus beneficios

El peeling se utiliza para renovar la piel, y es un proceso destinado a favorecer su consistencia, uniformidad, pigmento e hidratación. Repasamos sus beneficios:

  • Corrige arrugas superficiales, medias y profundas.
  • Sirve para tratar el acné, tanto el leve como el moderado, así como las secuelas que deja.
  • Trata el envejecimiento cutáneo y la flacidez.
  • Actúa sobre pieles deterioradas, como la fina y rugosa o la grasa.
  • Ayuda a eliminar las manchas cutáneas.
  • Trata la queratosis actínica, parches ásperos y escamosos, fruto de la exposición al sol.
  • Hidrata en profundidad.
  • Asegura una secreción correcta de grasa.
  • Aporta luminosidad.
  • Favorece la producción de colágeno.

Los tipos de peeling facial y corporal ayudan a renovar tu piel, de manera que disminuyen las arrugas, rejuvenece, hidrata, se favorece el equilibrio en cuanto a grasa, se atenúan las manchas y se adquiere una buena consistencia. No se trata de una mera cuestión de estética, sino de salud. ¡Deja de posponerlo y ponte en manos de profesionales!

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