Radiofrecuencia facial y corporal

Radiofrecuencia facial y corporal

Dentro de la medicina estética antiaging, la radiofrecuencia es uno de los métodos no invasivos más solicitados. Se puede aplicar radiofrecuencia en el rostro, pero también en casi todas las zonas del cuerpo, aunque los fines perseguidos son un poco diferentes. Si bien existen otros tratamientos como el peeling facial y corporal capaces de devolver a la piel un aspecto más joven, el menos invasivo es la radiofrecuencia. También es la opción más considerada cuando el paciente desea reducir volumen en zonas localizadas, como glúteos o cartucheras, a la vez que mejora la firmeza y elasticidad de la piel.

Radiofrecuencia facial y corporal

¿Qué es la radiofrecuencia?

La radiofrecuencia consiste en enviar ondas electromagnéticas de baja energía a través de la piel. Señalamos la baja energía para que no temas, no son radiaciones ionizantes ni pueden perjudicar la salud en modo alguno.

De hecho, estas ondas tienen la frecuencia justa para llegar a las capas medias y profundas de la piel y, allí, lograr aumentar un poco la temperatura. De esta forma se envían señales a los fibroblastos para que generen más fibras de colágeno de las habituales. Le estamos contando una mentira a nuestra piel, pues mandamos la señal de que se necesita reparar un daño.

Entonces, la piel comienza a reparar ese daño produciendo más colágeno, pero también más elastina. Ambas fibras de proteínas son las responsables de la tersura y elasticidad de la piel.

¿Por qué hay radiofrecuencia facial y corporal y en qué se diferencian?

La radiofrecuencia consigue devolver colágeno a la piel. Cuando esto se aplica en el rostro, el resultado es un efecto lifting sin cirugía. En cambio, si aplicamos el tratamiento de radiofrecuencia en zonas con acumulaciones de grasa bajo la piel, se produce otro efecto adicional, que ayuda a reducir volúmenes localizados. Es la radiofrecuencia corporal.

Con la radiofrecuencia corporal podemos aumentar la temperatura a la que se encuentran los adipocitos situados bajo la piel. También mejoramos la circulación y el drenaje linfático. Si a esto le sumamos el aumento de tensión en las fibras de colágeno, el resultado es que los adipocitos se encuentran tan estresados como para que algunos sufran apoptosis o muerte celular.

Por tanto, la radiofrecuencia corporal mejora edemas por su efecto sobre la circulación venosa y el retorno linfático, reduciendo volúmenes. Pero también hace perder volumen de forma localizada por el propio efecto de las ondas electromagnéticas.

Como es lógico, no empleamos exactamente la misma longitud de onda en los tratamientos de radiofrecuencia facial y corporal, pues en los segundos nos interesa alcanzar zonas más profundas para lograr reducir volumen.

Número de sesiones necesarias y tiempo que tardas en ver los resultados de un tratamiento de radiofrecuencia

No podemos indicar un número exacto de sesiones sin haber visto tu caso. Es evidente que quien inicia un tratamiento con radiofrecuencia al comenzar a ver que se le desdibuja el óvalo del rostro necesita menor número de sesiones que alguien con la piel más envejecida. Ten presente también que es imposible detener por completo el paso del tiempo, es decir, a los 30 vas a obtener mejores resultados con un mismo número de sesiones de radiofrecuencia que a los 70.

Una vez aclarado este punto, te comentamos que el número promedio de sesiones que suelen necesitar nuestros pacientes oscila entre 6 y 10. Estas sesiones se aplican con un intervalo de tiempo de una semana.

Recuerda que el mantenimiento de los resultados depende en gran medida de cómo te cuides, no solo tu piel sino tu organismo al completo, y que no es posible frenar en seco el envejecimiento de la piel, aunque logremos engañarla para que luzca más tersa y elástica.

Una vez alcanzados los objetivos deseados o cuando vemos que la radiofrecuencia no puede mejorar más ese cutis o esa celulitis, se pasa a una fase de mantenimiento, con sesiones primero cada 15 días, que pronto pasan a ser mensuales, bimensuales y, por último, una sesión cada 4-6 meses.

En cuanto a la rapidez en ver resultados con radiofrecuencia, de nuevo hemos de tener en cuenta tus condiciones previas al tratamiento y tus hábitos de vida. Recomendamos ayudar con la síntesis de colágeno por parte de los fibroblastos asegurándose un correcto aporte en proteínas de alta calidad y el consumo adecuado tanto de vitamina C como de silicio, bien sea en la dieta, bien sea suplementados.

Puede haber un efecto flash en la primera sesión y ser responsable de una mejora inmediata. No te emociones mucho si te sucede ni te desanimes si no es tu caso, porque el tratamiento de radiofrecuencia es progresivo.

Contraindicaciones y beneficios de la radiofrecuencia

No debes recibir sesiones de radiofrecuencia si te encuentras en alguna de las siguientes circunstancias:

  • Estás embarazada.
  • Te has sometido a un peeling químico o a tratamientos con retinoides hace menos de un mes.
  • Tienes problemas cardiacos o circulatorios. En realidad, en este caso depende de la gravedad de tu patología y lo que debes hacer es preguntarle a tus médicos si la radiofrecuencia puede suponer un riesgo para ti.
  • Si presentas infecciones o brotes de enfermedades en la piel de la zona a tratar. Espera a que se hayan curado por completo y, en caso de afecciones crónicas de la piel, pregunta antes a tu dermatólogo.
  • Las personas que padecen cáncer y quienes se encuentran en tratamiento con quimioterapia o inmunosupresores.
  • Si has sido sometido a una cirugía reciente en la zona que deseas tratar. De nuevo, espera a que termine el proceso de cicatrización.
  • Cuando te has sometido a un tratamiento con bótox, rellenos a base de ácido hialurónico o tratamientos de anclaje como los hilos tensores, tampoco es aconsejable aplicar radioterapia hasta que el material inyectado haya sido reasimilado al 100 %.

Por último, es posible que tras una sesión de radioterapia sienta enrojecimiento, quemazón o escozor. Las personas con pieles muy sensibles podrían experimentar ligeras quemaduras, muchas veces relacionadas con la exposición al sol en un corto espacio de tiempo.

Si es tu caso, acércate a nuestra consulta para evaluar cómo debes cuidar tu piel mientras te sometes a las sesiones de radiofrecuencia.

En cuanto a los beneficios de un tratamiento con radiofrecuencia aplicado por profesionales, ya los hemos ido comentando. Vamos a hacer una recopilación, mencionando que es posible potenciar estos efectos, a veces, con otros tratamientos estéticos como la mesoterapia o las inyecciones en la dermis de vitaminas.

  • Piel más lisa, con arrugas menos visibles y un óvalo facial que vuelve a estar definido.
  • Mayor luminosidad en la piel, que también recupera elasticidad.
  • Atenuación de bolsas y ojeras.
  • Reducción o control de la papada.
  • Mejora en casos de celulitis y linfedemas.

La radiofrecuencia es un tratamiento de medicina estética o antiaging no invasivo, que consiste en aportar calor en las capas internas de la piel y, si procede, en el tejido adiposo subcutáneo. Existen la radiofrecuencia facial y corporal porque ambas persiguen resultados diferentes: la primera busca devolverle la elasticidad a la piel, mientras que la segunda permite también reducir grasa localizada y mejorar edemas, con lo que eso supone en el tratamiento de la celulitis.

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